
Las lluvias volvieron a poner a prueba la infraestructura urbana en Corregidora, el pasado fin de semana. El colapso de un arcotecho en la colonia Tierra y Libertad, viviendas afectadas y daños en vialidades encendieron las alertas, aunque sin víctimas. La respuesta institucional fue inmediata y ya hay una promesa clara: reconstrucción y mejoras. El dato relevante no es menor: el 90% de los cárcamos funcionaron correctamente, evitando afectaciones mayores en zonas de riesgo.
En otro frente, el municipio intenta construir soluciones de largo plazo. Tomó protesta del Consejo de Participación Social en la Educación que busca consolidar un modelo donde autoridades y ciudadanía compartan la responsabilidad educativa. Hoy Corregidora presume el menor nivel de analfabetismo en el estado y apunta a erradicarlo, con infraestructura y participación como ejes clave.
Sin embargo, la realidad también golpea. La muerte de dos personas en un cárcamo en Puerta Real dejó al descubierto los riesgos que persisten en el entorno urbano y laboral. A la par, el gobierno reporta más de 23 mil servicios para jóvenes en salud, educación y empleo, apostando al desarrollo integral.

