Silvia Lorena Amaya Llano consiguió la reelección al frente de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) para el periodo 2027-2030. La rectora obtuvo 44 de los 56 votos del Consejo Universitario, de acuerdo con el cómputo reportado tras la jornada electoral del 19 de octubre. El resultado le da respaldo suficiente para continuar otros tres años al frente de la principal institución pública de educación superior del estado.

Pero la elección no se reduce a contar votos. Durante la jornada hubo participación estudiantil y filas en distintas facultades; también se reportaron contratiempos en algunas casillas. Las aspirantes Rosalba Galván Pichardo y Elena Gutiérrez Franco señalaron problemas que, según sus testimonios, dificultaron el ejercicio del voto en determinados puntos. Amaya dijo no tener conocimiento de incidencias y sostuvo que cualquier situación debía ser atendida por la Comisión Electoral. Es importante distinguir entre los señalamientos de las candidatas y las irregularidades que pudieran acreditarse formalmente.

La continuidad de Amaya llega con tareas pendientes que van más allá de conservar el respaldo de quienes votaron por ella: fortalecer la vida académica, atender las condiciones del personal universitario, garantizar espacios seguros para estudiantes y trabajadores, y mantener una relación transparente con la comunidad.

Durante la campaña, las otras candidaturas pusieron sobre la mesa preocupaciones relacionadas con la autonomía universitaria, los derechos humanos, las condiciones laborales y la equidad en el proceso. Esas voces no desaparecen con el resultado.

La reelección ya está decidida; la evaluación apenas comienza. El reto de Silvia Amaya será demostrar que un segundo periodo significa avances concretos y que la universidad puede sostener la estabilidad sin cerrar la puerta a la crítica. Porque una institución autónoma no solo se mide por quién la dirige, sino por su capacidad de escuchar, rendir cuentas y responder a quienes la hacen funcionar.