En Querétaro seguimos apostando por la vida en armonía… y eso incluye la de quienes no tienen voz, pero sí alas. La brigada de rescate del CAAT atendió una denuncia anónima en el tianguis de San Nicolás, en Tequisquiapan, donde localizaron un ejemplar de Tucán Esmeralda (Aulacorhynchus Prasinus) que estaba siendo vendido ilegalmente.

Gracias a la intervención inmediata, se confiscó al ave y se entregó de manera formal a la PROFEPA, como lo marcan las leyes ambientales vigentes, para su evaluación médica, resguardo y liberación controlada. Durante su estancia en CAAT recibió atención especializada, demostrando una vez más que aquí, todas las vidas importan.

Este hecho no solo exhibe que el tráfico ilegal de fauna silvestre sigue ocurriendo a plena luz del día, también pone en el centro la importancia de la denuncia ciudadana, del compromiso colectivo por un Querétaro más consciente, y del trabajo en equipo entre sociedad y autoridades para proteger lo que es de todos: nuestro patrimonio natural.

Recordemos: el comercio de especies silvestres es un delito federal sin derecho a fianza.
Y sí, quien compra es igual de responsable que quien vende.
Es tiempo de sumar, no de lucrar. Que nos quede claro: un ave exótica no es un lujo… es una vida arrancada de su libertad.