
Por Rosalba D’Elia | NVQ
Corregidora ya no solo promete bienestar: lo está entregando. En su primer año de gobierno, Chepe Guerrero y el DIF Municipal han realizado más de 147 mil 300 acciones para el desarrollo integral de las familias. Y no son datos fríos: detrás de cada acción hay historias vivas de quienes hoy caminan con más esperanza, con más apoyo, con menos barreras.
Uno de esos apoyos que trasciende es el Centro de Atención a Grupos Vulnerables, con la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, y la Unidad de Atención a Personas en Situación de Vulnerabilidad. También destaca el nuevo Centro de Visión, en alianza con el Instituto Mexicano de Oftalmología, donde ya fueron operadas 200 personas de catarata. Espacios que no solo atienden, sino que restauran dignidad y autonomía.
Los programas alimentarios, de integración comunitaria, salud mental, talleres, apoyos funcionales, terapias de equinoterapia, despensas… suman día tras día. Más de 10 mil despensas, casi 800 terapias especializadas, casi 15 mil personas con alimentos escolares… eso equivale a atender 403 personas cada día. No es una política de cifras, es una política de vida.
Pero los retos siguen ahí: no basta con atender, hay que acompañar. No basta con abrir centros, hay que hacerlos accesibles, visibles, de verdad útiles. Que cada familia en Corregidora sienta —no solo que alguien los ve—, sino que alguien los escucha, los respeta, los apoya. El primer año dejó huella; el llamado es a que el segundo sea aún más transformador.

