Por Rosalba D’Elia | NVQ

En tiempos donde la educación parece ser terreno de discursos, Querétaro demuestra que aún hay proyectos que se traducen en hechos. El programa “Contigo en la Escuela” 2025, encabezado por el gobernador Mauricio Kuri González, benefició a 43 instituciones educativas en 12 municipios, impactando directamente a más de 11 mil 800 estudiantes con el apoyo de docentes, familias, empresarios y sociedad civil.

No se trata solo de pintar escuelas o colocar luminarias: es una intervención integral que une voluntades. Desde el sector privado que dona materiales hasta los padres de familia que aportan su tiempo, el programa logra algo que muchas políticas públicas olvidan: la corresponsabilidad. Porque cuando una escuela mejora, también lo hace la comunidad que la rodea.

Según la Secretaría de Educación estatal, se aplicaron más de 2 mil 800 litros de pintura, se entregaron paquetes deportivos, se realizaron acciones de reforestación, y se ofrecieron consultas médicas y dentales en colaboración con diversas dependencias. Todo ello coordinado bajo un mismo propósito: que los niños y jóvenes tengan espacios dignos para aprender y desarrollarse.

Mauricio Kuri lo dijo con claridad: “No le tenemos miedo a la competencia, sino a la incompetencia”. Y tiene razón. En un mundo donde el conocimiento es poder, la educación sigue siendo la herramienta más efectiva para asegurar un futuro con movilidad social, oportunidades y equidad. Pero el reto no termina en la inversión: está en mantener viva la colaboración entre sociedad, iniciativa privada y gobierno.

Porque educar no es solo tarea de las aulas, sino de todos los que creemos en un Querétaro con futuro.