
La temporada navideña no solo es luces y villancicos. En Querétaro también es economía, identidad y comunidad. Con la presentación del programa “Ahí viene la Navidad”, la Secretaría de Cultura apuesta por una agenda que, más allá del aire festivo, busca mover el bolsillo de las familias, fortalecer a las y los comerciantes y dar espacio a quienes mantienen vivas las tradiciones que nos sostienen como estado.
Son más de 70 comerciantes los que participarán en el Mercadito Navideño del CEART del 21 al 23 de noviembre, ofreciendo desde nacimientos y portales hasta nochebuenas, piñatas, luces y gastronomía. A esto se suma la edición especial del bazar Mi Pueblo (Ma Hnini) con Tequisquiapan como invitado, y el bazar de mujeres emprendedoras Somos Grandes, donde 20 mujeres mostrarán su talento, diseño y trabajo creativo en un espacio que apuesta por redes económicas reales entre ellas. No es poca cosa: estos eventos son la diferencia entre “ojalá venda” y “hoy sí me alcanzó”.
Además, el 13 de diciembre llegará la edición navideña del bazar ArTai, con más de 130 expositores, desde artesanos hasta anticuarios y productores. Y a las 19:00 horas se encenderá el ya tradicional Árbol de Navidad en la Asequía Madre, un ritual que demuestra que las tradiciones también iluminan el ánimo colectivo.
Y aquí vale una reflexión: las tradiciones no se sostienen solas, se sostienen con decisiones públicas que entienden que la cultura también es economía. Que una piñata comprada a un artesano local, un nacimiento hecho a mano o una nochebuena de productores queretanos significan ingresos, autonomía y comunidad.
Así que el llamado es sencillo: consume local, apoya a las manos que sostienen las fiestas y reconoce que la identidad también se construye comprando aquí, a los nuestros. No dejemos que la Navidad pase sin ver quiénes la hacen posible.

