
En un país donde las enfermedades cardiovasculares siguen siendo una de las principales causas de muerte, un estudiante queretano decidió mirar hacia donde casi nadie mira: nuestras plantas nativas. Juan José Romero Tovar, alumno de la Facultad de Química de la UAQ, fue reconocido con el premio “Maricela Plascencia García” 2025 por estudiar al Chilcuage, una especie medicinal que las comunidades han usado por siglos y que podría convertirse en una alternativa natural para tratar cardiopatías.
Su investigación analiza las esencias obtenidas de las hojas de Helopsis longipes, también conocida como “raíz de oro o azteca”, para identificar compuestos con efecto vasodilatador. El trabajo consistió en recolectar la planta en distintas etapas, extraer sus metabolitos y evaluar su impacto en la relajación del músculo liso vascular, proceso clave para mejorar la circulación y combatir la hipertensión.
Romero Tovar purificó y analizó los compuestos más prometedores mediante técnicas especializadas. Hasta ahora, los resultados apuntan a que esta planta endémica podría ser una fuente natural, sostenible y accesible de complejos químicos con potencial antihipertensivo. Además de abrir nuevas rutas de investigación farmacológica, el hallazgo impulsa la conservación del patrimonio biológico del país.
Para el joven investigador, rescatar el conocimiento tradicional y llevarlo al rigor científico no solo honra nuestras raíces, sino que también abre la puerta a tratamientos más humanos, más cercanos y más adecuados a las necesidades de la población mexicana.

