Querétaro vivió dos días donde el bienestar animal dejó de ser tema de nicho para convertirse en un punto de quiebre político y social. Mauricio Cárdenas Palacios, diputado del PAN y presidente de la Comisión de Participación Ciudadana, arrancó las mesas de diálogo para fortalecer la futura Ley de Bienestar Animal, derivada de la iniciativa presentada por el gobernador Mauricio Kuri. Lo hizo con una premisa que había sido ignorada por años: escuchar primero, legislar después.

Desde el primer día, el proceso tomó forma gracias a colectivos como APAQRO, Adopciones Peludas, Huellitas Seguras, Refugio Coronel, Mundogs, Adogtados y Expo Acuario. Fueron ellos quienes empujaron debates urgentes, como eliminar el término mascota por su carga histórica y simbólica, y replantear la relación jurídico-afectiva con los animales de compañía.

Las organizaciones coincidieron en que el marco actual se quedó corto y a destiempo frente a la realidad de abandono, sobrepoblación y violencia hacia animales en el estado.

En la segunda jornada se sumaron nuevas voces: Miztontli, Animal Defense Heroes, Educación Canina en Manada y activistas independientes, quienes colocaron sobre la mesa la necesidad de endurecer la regulación de criaderos, profesionalizar la crianza, fortalecer campañas de esterilización y garantizar que las denuncias no se queden en el limbo institucional.
Cada intervención dejó claro que una ley sin mecanismos efectivos termina siendo un gesto vacío.

Las y los legisladores presentes, así como el equipo técnico de SEDESU, reconocieron que este proceso abrió una ruta distinta: una en la que la ciudadanía no solo opina, sino construye. Cárdenas cerró el encuentro reiterando que el proyecto final llegará al Congreso con las voces de los colectivos integradas y con la responsabilidad de responderle a un Querétaro que exige trato digno, coherencia y un marco legal a la altura del desafío.