La Cámara de Diputados rechazó este 11 de marzo de 2026 la reforma electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, luego de que el proyecto no alcanzara la mayoría calificada necesaria para modificar la Constitución.

La iniciativa obtuvo 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, lejos de los 334 votos requeridos para aprobar una reforma constitucional.

La derrota legislativa se produjo después de que partidos de oposición —PAN, PRI y Movimiento Ciudadano— votaran en contra del proyecto y, de manera inesperada, también lo hicieran los partidos aliados de Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

Fractura en la coalición oficialista

El rechazo marcó un momento político relevante, ya que fue la primera gran iniciativa presidencial que no logra aprobarse en el Congreso durante el actual sexenio.

La votación evidenció además tensiones dentro de la coalición gobernante encabezada por Morena, pues PT y PVEM se sumaron a la oposición al considerar que algunos puntos de la reforma podían afectar la pluralidad política o las condiciones de competencia electoral.

Qué proponía la reforma

La iniciativa presidencial buscaba modificar diversos aspectos del sistema electoral mexicano, entre ellos:

  • reducir en 25% el financiamiento público a partidos políticos,
  • cambiar el sistema de legisladores de representación proporcional,
  • eliminar los 32 senadores plurinominales,
  • reducir el gasto del sistema electoral,
  • regular el uso de tecnologías y campañas en procesos electorales.

El gobierno defendió la propuesta como un intento de abaratar las elecciones y fortalecer la participación ciudadana, mientras que la oposición sostuvo que algunos cambios podrían alterar los equilibrios del sistema político.

Morena anuncia “Plan B”

Tras el rechazo, legisladores de Morena adelantaron que impulsarán un “Plan B” legislativo, que consistiría en modificar leyes secundarias en materia electoral, cambios que no requieren mayoría calificada en el Congreso.

El debate sobre la reforma electoral ocurre en un contexto político marcado por la preparación de las elecciones intermedias de 2027, en las que se renovará la Cámara de Diputados y miles de cargos locales en el país.