La construcción del Tren México–Querétaro entra en una nueva etapa y, con ella, llegan más cambios para quienes todos los días cruzan Bernardo Quintana. A partir del sábado 18 de julio se modificará nuevamente el operativo vial sobre el puente ferroviario, con el cierre de dos carriles centrales en dirección de Plaza del Parque hacia Los Arcos, mientras que el sentido contrario permanecerá prácticamente sin cambios.

El director de la Agencia de Movilidad del Estado de Querétaro (AMEQ), Gerardo Cuanalo, explicó que en ese sentido únicamente quedarán habilitados dos carriles laterales y uno central, lo que representa un cierre del 40 por ciento de la capacidad vial. Además, el flujo de vehículos provenientes de El Refugio, La Pradera, Zibatá y Zakia será desviado hacia las laterales, mientras que los habitantes de Álamos Segunda Sección deberán incorporarse por la calle Industrialización para ingresar a Bernardo Quintana.

Las modificaciones no terminan ahí. Desde el viernes 17 de julio y hasta nuevo aviso, los carriles centrales permanecerán cerrados todas las noches, de las 11:00 de la noche a las 5:00 de la mañana, para permitir el ingreso de maquinaria pesada y acelerar la construcción del puente ferroviario. Las autoridades recomendaron planear los recorridos con anticipación y utilizar aplicaciones como Waze y Google Maps para evitar contratiempos.

En medio de las complicaciones viales, la AMEQ dio a conocer un dato que llama la atención: mientras durante las vacaciones el sistema Qrobus suele perder alrededor del 35 por ciento de sus usuarios, las rutas que cruzan la zona del tren no registraron esa disminución. El mensaje es claro: cada vez más personas están dejando el automóvil para utilizar el transporte público. El verdadero reto ahora será que las obras avancen al ritmo prometido y que la paciencia de los ciudadanos no se convierta en el costo más alto del proyecto.