
La historia ya no gira alrededor de los 12 predios municipales. Ahora la discusión es otra: ¿por qué el Ayuntamiento de Querétaro dejó vencer el plazo legal sin responder la segunda solicitud de Cabildo Abierto presentada por organizaciones ciudadanas? Mientras el gobierno insiste en que mantiene diálogo con la sociedad, el mecanismo formal de participación sigue sin abrirse.
El secretario del Ayuntamiento, Jesús “Chucho” Franco, tenía hasta este viernes 17 de julio para emitir una respuesta oficial. No ocurrió. Tampoco se autorizó el Cabildo Abierto solicitado para discutir el futuro de los predios municipales y las decisiones relacionadas con el patrimonio público. En su lugar, recuerdan, hubo una sesión virtual de cabildo con regidores, un ejercicio que consideran insuficiente porque no sustituye la figura legal donde cualquier ciudadano puede participar directamente.
El antecedente tampoco ayuda. En 2025 solicitaron un Cabildo Abierto para discutir el POA (Programa de Obra Anual) y la respuesta fue que no existía reglamento municipal, pese a que la legislación estatal ya contemplaba esa posibilidad. Un año después, el escenario parece repetirse: se revoca la subasta, pero el espacio institucional donde la ciudadanía podría intervenir sigue sin abrirse.
Y entonces surge una pregunta inevitable. Si el gobierno sostiene que escucha a la ciudadanía, ¿por qué no permitir el mecanismo de participación previsto precisamente para debatir decisiones públicas? Más aún cuando el tema involucra patrimonio municipal y, en el fondo, el destino de recursos que pertenecen a todas y todos. Cuando el diálogo institucional no ocurre, el vacío de respuestas alimenta la desconfianza. En asuntos de gasto y bienes públicos, la transparencia no debería tener fecha de vencimiento.

