
Agua, energía, seguridad, servicios públicos y hasta la municipalización de Santa Rosa Jáuregui. Esos son algunos de los temas que Santiago Nieto Castillo ha colocado en el centro de sus actividades políticas durante los últimos días. Como coordinador estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, el morenista combina reuniones con funcionarios federales, posicionamientos sobre conflictos locales y asambleas informativas para llevar el discurso de la Cuarta Transformación a distintas regiones de Querétaro.
En materia económica y de seguridad, Nieto destacó la incorporación de Querétaro al Plan México, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, con proyectos de parques industriales en el corredor del Bajío que, de acuerdo con la información difundida por su equipo, contemplan una inversión proyectada de 736 millones de dólares, la llegada de 54 empresas y la generación de mil 500 empleos directos. También señaló la importancia de la carretera federal 57, el Tren México-Querétaro y el acceso al agua como condición para que el crecimiento industrial no comprometa el consumo de las familias. En seguridad, sostuvo un encuentro con Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, para fortalecer la coordinación federal y las tareas preventivas.
Pero su agenda no se ha limitado a los proyectos de inversión. Ante el conflicto en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Nieto llamó al diálogo entre estudiantes y Rectoría, respaldó a la rectora Silvia Amaya y rechazó que grupos afines a Morena intervengan en la controversia universitaria. Reconoció el derecho de los estudiantes a manifestarse, pero pidió resolver las diferencias por vías pacíficas y respetando la autonomía de la institución.
En sus asambleas informativas, el tono ha sido más crítico hacia los gobiernos estatales y municipales. En Querétaro capital respaldó la exigencia de convertir a Santa Rosa Jáuregui en municipio, cuestionó el manejo del agua y los desarrollos inmobiliarios, y anunció consultas ciudadanas durante noviembre, además de impulsar una nueva Ley del Agua desde la bancada de su movimiento. También cuestionó la participación extranjera en la capacitación de policías locales y planteó objeciones constitucionales a esos esquemas. En Tequisquiapan, por su parte, denunció presuntas irregularidades en el gasto público, sobrecostos en obras y deficiencias en los servicios de agua, energía y seguridad.
El conjunto de estos posicionamientos dibuja una estrategia política: recorrer el estado, identificar problemas que afectan directamente a las comunidades y contrastarlos con la agenda de la Cuarta Transformación.
