¿La Comisión Estatal de Aguas o el gobierno municipal? Este 22 de noviembre, las y los habitantes de Cadereyta están convocados a participar en una consulta ciudadana sobre quién debe administrar el servicio de agua. Pero antes de decidir, hay que entender qué cambiaría y qué responsabilidades asumiría el municipio.

La propuesta busca que el Ayuntamiento de Cadereyta de Montes asuma directamente los servicios de agua potable, drenaje, alcantarillado, saneamiento y disposición de aguas residuales, funciones que actualmente corresponden a la Comisión Estatal de Aguas (CEA). La alcaldesa Astrid Ortega ha impulsado esta posibilidad y el municipio trabaja con la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) para organizar la consulta. La fecha anunciada en la convocatoria difundida es el domingo 22 de noviembre.

Hay un dato que vale la pena poner sobre la mesa. En noviembre de 2025, el Instituto Electoral del Estado de Querétaro aprobó la procedencia de un plebiscito sobre la municipalización del agua, con un presupuesto de casi 7.94 millones de pesos. Después, el municipio optó por explorar otra vía de consulta. En septiembre de 2026, se reportó que el ejercicio con la UAQ costaría poco más de 700 mil pesos: una diferencia de más de siete millones de pesos frente al presupuesto aprobado originalmente. Pero ojo: el mecanismo cambió y la consulta con la UAQ fue descrita como no vinculante. Es decir, escuchar la opinión ciudadana no significa que el servicio vaya a cambiar automáticamente de administrador.

Y aquí está lo que realmente importa: administrar el agua no consiste únicamente en decidir quién aparece al frente. Implica contar con infraestructura, personal, recursos para operar y mantener las redes, atender fugas, garantizar la calidad del suministro y responder a las necesidades de las comunidades. Antes de respaldar cualquier opción, la ciudadanía necesita información clara sobre los costos, las capacidades del municipio, la transición administrativa y las garantías para que el servicio no se interrumpa. La CEA ha señalado en el debate que una eventual municipalización implicaría revisar asuntos legislativos, administrativos, financieros y de infraestructura.

Participar es importante, pero participar con información es todavía más importante. La pregunta no es solamente quién queremos que administre el agua, sino quién puede garantizar un servicio eficiente, transparente y sostenible para las familias de Cadereyta. ¿El municipio está preparado para asumir esa responsabilidad o conviene mantener la operación en manos de la CEA? Antes de marcar una postura, vale la pena exigir respuestas y conocer los alcances reales de cada alternativa.