
Tener una escritura puede representar mucho más que un documento. Para muchas familias significa la certeza de que el patrimonio construido durante años finalmente les pertenece de manera legal.
Ese fue el caso de María Sánchez, vecina de la colonia San Marcos, quien recuerda que durante años vivió con la incertidumbre de no contar con la documentación que acreditara la propiedad de su vivienda.
Según relató a La Voz de la Calle, fue durante una gestión realizada cuando Armando Rivera encabezaba el gobierno municipal que logró regularizar su situación patrimonial.
«Él ayudó a que se hiciera la gestión. Nosotros ya nada más fuimos a firmar», recordó.
Sin embargo, asegura que la historia no terminó ahí. Aunque alrededor de 36 familias lograron obtener sus documentos, estima que todavía existen cerca de 50 familias de la zona que continúan esperando una solución similar.
María afirma que durante los últimos años ha buscado apoyo en distintas dependencias y con diversos actores políticos, pero las respuestas han sido las mismas: falta de recursos o trámites que no avanzan.
«He seguido yendo a diferentes oficinas de gobierno, pero que no hay apoyos y no hay apoyos», expresó.
Incluso relató que recientemente buscó acercamiento con autoridades municipales para plantear nuevamente la necesidad de apoyar a las familias que aún carecen de certeza jurídica sobre sus propiedades.
«Lo busca uno y no lo encuentra. No hay entradas para las personas humildes», señaló.
Más allá de nombres y partidos políticos, María considera que uno de los principales retos de cualquier gobernante es mantener contacto con los sectores más vulnerables de la población.
«La gente humilde es la que les da el apoyo», afirmó.
La vecina de San Marcos también recordó algunas obras realizadas en la zona que, asegura, ayudaron a resolver problemas históricos como inundaciones provocadas por lluvias intensas.
A sus años de experiencia participando en gestiones ciudadanas, María sostiene que los gobiernos deben ser evaluados no por sus discursos, sino por los resultados que perciben quienes viven diariamente en las colonias.
Su testimonio refleja una realidad que comparten miles de familias: la búsqueda de certeza jurídica para proteger su patrimonio y la expectativa de que los compromisos adquiridos por las autoridades se traduzcan en soluciones concretas.
Porque detrás de cada escritura pendiente no hay un trámite más. Hay una familia esperando tranquilidad.

