Este martes 13 de octubre se prevén nuevas manifestaciones y afectaciones viales en Querétaro. Mientras Zoé Robledo habla de un aumento salarial aprobado por la dirigencia sindical, Eric Gudiño asegura que no obtuvo respuesta de las autoridades federales. La solución exige coordinación entre los tres niveles de gobierno.

El conflicto laboral del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) continúa y Querétaro podría enfrentar otra jornada complicada. Para este martes está convocada una marcha a las 15:00 horas, con salida del área de Urgencias del Hospital General Regional número 1, sobre avenida Zaragoza, rumbo a Los Arcos. La movilización se suma a las protestas y bloqueos registrados durante los últimos días en Querétaro y San Juan del Río.

El director general del IMSS, Zoé Robledo, informó que la dirigencia sindical aprobó un incremento salarial de 6.8 por ciento, integrado por 2.9 por ciento al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones. Sin embargo, este miércoles 14 de octubre está prevista una consulta para que los trabajadores se pronuncien sobre la propuesta.

Los inconformes no solamente cuestionan el aumento salarial: también denuncian falta de medicamentos e insumos, cargas de trabajo y problemas de representación sindical. Por eso, la aprobación de la dirigencia no significa que el conflicto esté resuelto.

Por su parte, el secretario de Gobierno de Querétaro, Eric Gudiño, aseguró que buscó a representantes federales para solicitar su intervención, pero que no obtuvo respuesta. Explicó que el gobierno estatal y los municipios activaron protocolos de movilidad y realizaron desviaciones de tránsito durante las manifestaciones anteriores.

Gudiño sostuvo que las demandas laborales corresponden al ámbito federal y que los trabajadores quieren ser escuchados por las autoridades del IMSS y de la Secretaría de Gobernación.

Sin embargo, que la solución laboral sea federal no significa que el gobierno estatal y los municipios deban limitarse a observar las consecuencias.

Las autoridades locales pueden coordinar operativos viales, informar oportunamente sobre cierres y rutas alternas, proteger los accesos hospitalarios y facilitar el paso de ambulancias. La Federación, por su parte, debe garantizar interlocución con los trabajadores y atender las demandas que corresponden al instituto.

No se trata de repartir culpas ni de disputar competencias. Se trata de coordinarse antes de que las movilizaciones escalen y la ciudadanía termine pagando las consecuencias.

Además, el conflicto no puede reducirse al porcentaje de un aumento salarial. Zoé Robledo reconoció que, aunque el IMSS reporta un abasto de medicamentos de 94 por ciento, todavía existen recetas sin surtir. Esa brecha requiere respuestas concretas, porque detrás de cada medicamento faltante puede haber un paciente que necesita tratamiento.

El Seguro Social necesita presupuesto, insumos, personal suficiente y mejores condiciones laborales. Pero también necesita supervisión, profesionalización y trato digno para los derechohabientes.

Los trabajadores tienen derecho a manifestarse; los pacientes, a recibir atención, y la ciudadanía, a circular sin quedar atrapada en el conflicto.

La consulta salarial podrá ayudar a definir una parte de la disputa, pero no resolverá por sí sola la falta de medicamentos ni las afectaciones viales. La pregunta para las autoridades es si están preparadas para trabajar juntas, atender las demandas pendientes y proteger a la población durante esta nueva jornada de protestas.

Porque gobernar no es solamente explicar a quién le corresponde el problema. También es coordinar soluciones antes de que el problema crezca.