La glosa del Quinto Informe de Gobierno todavía no empieza y Morena ya puso sobre la mesa una batería de preguntas que cambia el tono del ejercicio: no quieren una comparecencia de trámite, sino revisar qué se presupuestó, qué se ejerció y qué resultados produjo. El coordinador de la bancada, Arturo Maximiliano García Pérez, sostuvo que la glosa debe ser un ejercicio de contrapeso y fiscalización, mientras Santiago Nieto adelantó algunos de los temas que buscarán llevar a las comparecencias. La discusión, en términos ciudadanos, es bastante sencilla: cuando el Congreso autoriza dinero público, alguien tiene que explicar dónde terminó.

Hay cifras que sí están documentadas en el Presupuesto de Egresos 2026 y que ahora tendrán que pasar de la etiqueta presupuestal a la comprobación del ejercicio. El paquete aprobado incorporó 365 millones de pesos para municipios del Semidesierto y la Sierra Gorda, 100 millones adicionales para infraestructura en zonas serranas afectadas por lluvias, 30 millones para personas con discapacidad y 20 millones para comunidades indígenas. La pregunta que plantea Morena es cuánto de esos recursos ya fue ejercido, en qué proyectos y con qué resultados. Y esa diferencia es fundamental: asignar dinero en el presupuesto no significa automáticamente haberlo gastado ni haber resuelto el problema para el que fue destinado.

Otro de los puntos señalados es el crédito estatal de 3 mil 300 millones de pesos. Aquí conviene ponerle lupa a la cifra completa y no repetir una versión incompleta: la autorización de 2023 no estableció que todo el empréstito fuera exclusivamente para la Agencia Estatal de Energía; el planteamiento oficial habló de inversiones en energía, movilidad y obras sociales. Un año después, la Secretaría de Finanzas informó que el crédito ya había sido dispuesto en su totalidad: 1,827 millones para 191 obras sociales y 1,473 millones para 276 autobuses de Qrobús. Por eso, la pregunta actual no debería ser simplemente “¿dónde están los 3,300 millones?”, sino algo mucho más preciso: ¿qué obras se financiaron, cuánto se ha amortizado, cuál es el saldo de la deuda y cómo se acredita el cumplimiento de los destinos autorizados?

También se cuestiona la metodología del propio informe. Santiago Nieto señaló que algunas cifras aparecen acumuladas en periodos distintos —un año, varios años o toda la administración— y que eso dificulta distinguir cuánto corresponde realmente al quinto ejercicio. Puso como ejemplos los 138 mil millones de pesos de inversión y generación de empleos, así como los 1,283 millones de pesos en infraestructura de agua potable y saneamiento y 357 millones destinados a plantas de tratamiento, reclamando mayor claridad sobre los recursos estatales y federales involucrados. La cifra de inversión de 139 mil millones también fue presentada por el Ejecutivo como acumulada durante los cinco años, por lo que el debate aquí no es necesariamente que el número sea falso, sino si el informe permite al ciudadano identificar con precisión qué se hizo durante el periodo que se está glosando y con qué dinero.

Y aquí está la parte que puede convertir la glosa en algo útil: no basta preguntar cuánto se gastó; hay que preguntar qué cambió. ¿Cuántas obras de la Sierra quedaron terminadas? ¿Qué pasó con los recursos para discapacidad y comunidades indígenas? ¿Cuál es hoy el saldo del crédito? ¿Qué parte de las obras fue financiada con dinero federal y cuál con recursos estatales? ¿Qué metas se cumplieron y cuáles quedaron pendientes?

La glosa comienza este miércoles 23 y terminará el viernes 25 de septiembre. Serán 18 funcionarios, nueve bloques y preguntas de las distintas fuerzas políticas. La ciudadanía tendrá acceso a las comparecencias.