El oficio con las observaciones del Poder Ejecutivo a la Ley de Identidad de Género en Querétaro tiene fecha del 22 de septiembre. Sin embargo, la fecha del documento no resuelve por sí sola una cuestión central: ¿cuándo fue recibido oficialmente por la Legislatura? Algunos diputados han señalado que pudo haber ingresado en otra fecha, mientras persisten dudas sobre el cumplimiento de los plazos del procedimiento legislativo.

En su videocolumna para Nuestra Voz Querétaro, Walter López, integrante del Frente Queretano por el Derecho a la No Discriminación y el Estado Laico, cuestiona el manejo de las observaciones y advierte que no basta con discutir su contenido: también es necesario esclarecer la cronología de su entrega y recepción. La fecha efectiva de ingreso resulta relevante para analizar si el Ejecutivo actuó dentro del plazo correspondiente y cuáles son las consecuencias jurídicas.

López también rechaza que la controversia se reduzca a un asunto de técnica legislativa. Desde su perspectiva, el nuevo freno a la reforma debe analizarse en el contexto de la resistencia al reconocimiento de los derechos de las personas trans y no binarias. Mientras tanto, la presidenta de la Mesa Directiva, Adriana Meza Argaluza, ha señalado que las observaciones fueron turnadas para su análisis legislativo.

La discusión exige respuestas documentadas: cuándo se elaboró el oficio, cuándo salió del Ejecutivo, cuándo ingresó al Congreso y qué constancia acredita esa recepción. Porque una fecha impresa en un documento y la fecha de su recepción oficial son datos distintos. Y aclarar esa diferencia es indispensable para entender la legalidad del procedimiento y el futuro de una reforma que ya fue aprobada dos veces por el Congreso.