
La Ley de Identidad de Género de Querétaro vuelve a la mesa de discusión del Congreso, pero su aprobación definitiva sigue sin concretarse. Después de que el gobernador Mauricio Kuri devolviera por segunda ocasión el dictamen con observaciones, el expediente fue turnado nuevamente a la Comisión de Administración y Procuración de Justicia. Para las personas trans que esperan realizar el reconocimiento legal de su identidad mediante un trámite administrativo, esto significa que la reforma todavía no entra en vigor.
Arturo Maximiliano, coordinador de Morena en el Congreso local, advirtió que existe el riesgo de que la iniciativa vuelva a quedarse detenida. Recordó que la comisión ya había aprobado un dictamen por dos votos contra uno y consideró que, después de las correcciones realizadas, ya no tendría que volver a discutirse. Sin embargo, señaló que también existe la posibilidad de que el asunto no se incluya en el orden del día y termine congelado.
El procedimiento importa porque puede determinar cuántos votos se necesitan para sacar adelante la reforma. Si se insiste en el dictamen observado, se requerirían 17 votos de los 25 integrantes del Congreso; si se elabora una propuesta alternativa, podría tramitarse bajo las reglas de mayoría ordinaria. La bancada de Morena también ha planteado que las observaciones se revisen en comisiones unidas para buscar una salida legislativa; y como si, resolver esta discusión.
Aquí el fondo no es solamente un pleito de procedimientos entre el Ejecutivo y el Legislativo. La discusión tiene consecuencias concretas para las personas que necesitan que sus documentos oficiales correspondan con su identidad de género. La pregunta es cuánto más tendrá que esperar esta población mientras las instituciones revisan dictámenes, observaciones y mayorías.
El Congreso debe explicar con caridad qué falta, cuáles son los obstáculos jurídicos y cuándo se discutirá de nuevo. Porque devolver un expediente a comisión no resuelve el problema: lo mantiene pendiente
