
¿Qué le conviene más a la ciudadanía: pagar una estructura administrativa más grande o tener más recursos para calles, infraestructura y obras públicas? Esa es la discusión que puso sobre la mesa Armando Rivera Castillejos, coordinador municipal de Movimiento Ciudadano en Querétaro, al cuestionar la distribución del presupuesto del gobierno capitalino.
De acuerdo con las cifras que presentó, para 2026 el Municipio de Querétaro destinó 2 mil 263 millones de pesos al pago de nómina y mil 514 millones a obra pública. La diferencia es de 749 millones de pesos a favor del gasto en personal. Rivera también señaló que el número de secretarías aumentó 70 por ciento y cuestionó si el crecimiento de la estructura administrativa responde a las necesidades de la población.
El dirigente de Movimiento Ciudadano puso otra cifra sobre la mesa: el gasto en nómina equivale, según sus cálculos, a alrededor de 6.2 millones de pesos diarios. Para dimensionar esa cantidad, la comparó con el costo de 563 mil pasajes regulares de Qrobús. También afirmó que el presupuesto para obra pública se ha reducido en mil 165 millones de pesos respecto de administraciones anteriores, aunque para valorar esa comparación es necesario conocer los años, los montos de referencia y si las cifras están expresadas en términos comparables.
El señalamiento abre una discusión que va más allá de partidos y declaraciones: ¿cómo está decidiendo el Municipio de Querétaro en qué gastar el dinero público y qué resultados obtiene la ciudadanía a cambio? Tener personal suficiente es necesario para operar los servicios municipales, pero ampliar la burocracia no demuestra por sí mismo que haya mejores resultados. La clave está en conocer qué funciones se agregaron, qué beneficios producen y cómo se refleja el presupuesto en las calles. Porque cada peso destinado a nómina o a obra pública debe poder justificarse ante quienes pagan la cuenta.
