El exalcalde capitalino Armando Rivera puso sobre la mesa una comparación incómoda: el Querétaro que gobernó entre 2003 y 2006 frente al actual. En entrevista Con Peras y Manzanas para Nuestra Voz Querétaro, aseguró que los problemas de fondo siguen siendo los mismos, pero con un agravante: hoy hay más estructura, más secretarías y menos resultados que respondan a lo que realmente pide la ciudadanía.

Rivera Castillejos criticó que la actual administración ha duplicado áreas sin eficiencia clara, ejecuta obra pública que no nace de la demanda ciudadana y, en algunos casos, se construye con fallas mientras se comunica como éxito. También cuestionó la falta de perfiles con experiencia en el servicio público, contrastando con su gestión, donde —dijo— los titulares venían de trayectorias sólidas dentro del gobierno estatal.

A 20 años de distancia, el exalcalde señaló que el crecimiento de la ciudad no se ha ordenado y que los planes se quedan en papel. Remató con una frase directa: gobernar bien implica escuchar, algo que, afirma, hoy no está ocurriendo. Y en medio del contexto político, dejó claro que el actual alcalde tiene el reloj corriendo: en nueve meses definirá si busca repetir o brincar a la gubernatura; así que la buena noticia es que “ya se va”.