
Con el inicio del mes de marzo, considerado emblemático por la conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, instituciones públicas y actores políticos han reiterado su compromiso con la igualdad de género y la participación de las mujeres en la vida pública.
En México, el contexto es inédito: por primera vez una mujer ocupa la Presidencia de la República y la paridad es ya un mandato constitucional en cargos de representación.
Sin embargo, las cifras nacionales mantienen el foco en los pendientes estructurales. De acuerdo con datos oficiales, en el país se registran en promedio más de diez homicidios de mujeres al día, además de miles de denuncias por violencia familiar y agresiones de género. Organizaciones civiles han señalado que, más allá de los avances en representación política, persisten retos en materia de seguridad, acceso a la justicia, brecha salarial y políticas de cuidado, por lo que el llamado es a que la conmemoración trascienda el discurso y se traduzca en acciones medibles y coordinadas entre los distintos órdenes de gobierno.

