Querétaro tendrá una nueva alternativa para trasladarse con la incorporación de inDrive al esquema de servicios de movilidad y el otorgamiento de 711 nuevas concesiones de QroTAXI. El anuncio del gobierno estatal busca ampliar las opciones para quienes necesitan llegar a su destino, pero también abre una discusión inevitable: sumar vehículos y plataformas no necesariamente significa resolver los problemas de transporte que todos los días enfrentan los usuarios.

La apuesta tiene números concretos. De las 711 nuevas concesiones, 412 serán para la Zona Metropolitana, 120 para Pedro Escobedo y 64 para San Juan del Río; el resto se distribuirá en otros municipios. Para quienes obtengan una concesión, el Nissan V-Drive 2026 tendrá un precio de 270 mil pesos después de subsidios, con posibilidad de financiamiento hasta por 60 meses y sin enganche. Además, habrá un programa para renovar unidades y otro para facilitar la transmisión de concesiones con un descuento del 90 por ciento en el trámite.

Mientras tanto, inDrive llega con un modelo distinto: pasajero y conductor pueden acordar previamente la tarifa del viaje. La autoridad asegura que habrá controles sobre conductores, vehículos, seguros y atención al usuario, como ocurre con otras plataformas. Y el ecosistema de QroTAXI ya reporta 50 mil viajes mediante su aplicación, 35 mil con taxímetro digital y 2 mil viajes a través de 300 botones de seguridad instalados en unidades.

Pero aquí está el verdadero asunto: Querétaro no necesita únicamente más opciones para moverse; necesita que esas opciones sean accesibles, seguras, reguladas y realmente útiles para quien vive lejos de la zona metropolitana o depende diariamente del transporte público. La modernización no se mide por cuántas aplicaciones existen ni por cuántas concesiones se entregan, sino por cuánto tarda una persona en llegar a trabajar, estudiar o regresar a casa. La pregunta, entonces, es sencilla: ¿esta nueva oferta cambiará la experiencia del usuario o solamente hará más grande el mercado del transporte?