
Los municipios de la Zona Metropolitana de Querétaro dieron un paso hacia la regulación conjunta de negocios con venta de alcohol. A través de un convenio encabezado por la Secretaría de Gobierno estatal, Querétaro, Corregidora, El Marqués y Huimilpan acordaron homologar criterios y simplificar trámites para regularizar establecimientos.
El planteamiento es claro: dar certeza jurídica a empresarios, facilitar procesos para quienes buscan ponerse en regla y, al mismo tiempo, establecer condiciones más estrictas sobre el consumo y operación de estos negocios. La apuesta institucional es ordenar un sector históricamente marcado por vacíos, interpretaciones discrecionales y diferencias entre municipios.
El reto, sin embargo, no es menor. La coordinación suena bien en el papel, pero su efectividad dependerá de la ejecución: inspecciones reales, aplicación pareja de la ley y cero tolerancia a la simulación. Porque regular el alcohol no solo es un trámite administrativo, es una decisión que impacta directamente en seguridad, convivencia social y gobernabilidad urbana.

