Las obras del tren México–Querétaro ya comenzaron a modificar la rutina de miles de personas, y ahora también obligan al gobierno municipal a replantear la forma en que presta sus servicios. A partir del 13 de julio entrará en operación el CAM Norte, un nuevo Centro de Atención Municipal instalado en BLOQUE, desde donde se ofrecerán 54 trámites y servicios de siete dependencias para evitar que los ciudadanos tengan que trasladarse hasta el Centro Cívico.

La estrategia busca atender principalmente a habitantes de las delegaciones Félix Osores, Epigmenio González, Santa Rosa Jáuregui y Felipe Carrillo Puerto, una de las zonas con mayor crecimiento urbano de la capital. Ahí podrán realizar trámites como licencias de construcción y funcionamiento, uso de suelo, servicios catastrales, constancias de residencia, oficialía de partes, contratos de recolección de basura, poda y derribo de árboles, entre otros. El módulo funcionará de lunes a viernes, de 8:15 a 15:30 horas, con la atención de 35 servidores públicos.

El dato que explica esta decisión es contundente: el Centro Cívico recibe entre 800 y mil personas cada día y realiza alrededor de 460 trámites diarios. La apuesta del municipio es que, al menos, la mitad de esos usuarios migren al nuevo módulo mientras avanzan las obras ferroviarias. Más que una medida administrativa, se trata de un intento por reducir tiempos de traslado, congestionamientos y costos para quienes viven al norte de la ciudad.

La reflexión va más allá del edificio. La verdadera modernización del servicio público no consiste únicamente en abrir nuevas oficinas, sino en lograr que los ciudadanos inviertan menos tiempo haciendo filas y más tiempo resolviendo sus necesidades. Si este modelo funciona, podría convertirse en el inicio de una descentralización permanente de los servicios municipales. Porque un gobierno cercano no es el que promete atender mejor; es el que elimina obstáculos para que la atención llegue donde vive la gente.