
Este martes, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos de Querétaro presentan una queja ante la Defensoría de los Derechos Humanos de Querétaro contra la Secretaría del Ayuntamiento del Municipio de Querétaro, encabezada por Jesús Roberto Franco González. El motivo: tres solicitudes de Cabildo Abierto relacionadas con decisiones de alto interés público que, aseguran, fueron rechazadas indebidamente o quedaron sin respuesta dentro de los plazos establecidos.
Los temas no son menores. Las solicitudes plantearon abrir la discusión sobre la consulta “Tú Decides la Obra”, la posible enajenación de 12 predios municipales que suman más de 74 mil metros cuadrados, y el soterramiento de infraestructura aérea junto con la protección del arbolado urbano. Es decir, asuntos que impactan directamente el patrimonio, el espacio público y la manera en que se construye la ciudad.
El Cabildo Abierto no es una cortesía del gobierno ni un espacio para tomarse la foto: es un mecanismo de participación ciudadana reconocido por la Ley de Participación Ciudadana del Estado y por la normativa municipal. Por eso, el reclamo de las organizaciones es sencillo: si existe un mecanismo para que los ciudadanos puedan participar directamente en las decisiones del Cabildo, la autoridad tiene que garantizar que funcione.
La queja busca que la Defensoría exhorte a la Secretaría del Ayuntamiento a responder las solicitudes con prontitud, fundamento y motivación. El fondo de la discusión es más grande que estos tres casos: ¿qué tan abierto puede ser un gobierno si la ciudadanía puede solicitar participar, pero la puerta institucional permanece cerrada? Porque participar no debería depender de que la autoridad tenga ganas de escuchar.

