
La Red Nacional por la Vivienda (RENVI) abrió su nodo Querétaro y convocó a ciudadanos, colectivos, académicos y personas vinculadas con instituciones públicas a organizarse alrededor de un problema que cada vez pesa más: tener casa en Querétaro se está convirtiendo en un privilegio, no en una posibilidad para todos. La RENVI, que asegura agrupar a más de 400 personas y colectivos en nodos regionales, plantea trabajar en formación, visibilización y organización política apartidista.
Y hay contexto para entender por qué el tema importa. De acuerdo con datos publicados en agosto de 2026, la renta promedio en Querétaro llegó a 11 mil 601 pesos mensuales, un aumento de 4% en dos años. En algunas zonas, además, el precio de compra del metro cuadrado supera los 26 mil pesos y puede alcanzar más de 36 mil.
La discusión no es solamente ideológica. Desde 2024, el artículo 4º constitucional reconoce expresamente que toda persona tiene derecho a disfrutar de una vivienda adecuada, y obliga al Estado a establecer instrumentos y apoyos para hacerlo realidad. Ese concepto incluye seguridad jurídica, servicios básicos, asequibilidad, habitabilidad, accesibilidad y ubicación, entre otros elementos.
La RENVI quiere llevar esa discusión a Querétaro y poner sobre la mesa desalojos, acoso inmobiliario, asentamientos populares y acceso desigual a la vivienda. Y aquí está la pregunta incómoda: ¿qué significa que Querétaro crezca económicamente si quienes trabajan y sostienen ese crecimiento cada vez tienen más dificultades para vivir cerca de donde trabajan? El desarrollo urbano puede llenar la ciudad de torres y fraccionamientos; el verdadero reto es que también pueda llenarla de oportunidades para vivir dignamente.

