En Querétaro, el trago va con reloj. A partir del 5 de junio, todos los establecimientos que vendan alcohol deberán usar obligatoriamente la app “Cierre Digital”, una medida que, según el municipio, busca reforzar los horarios de operación y mejorar la vigilancia en bares, antros y tiendas con venta de bebidas alcohólicas.

La lógica es simple (pero tajante): si no cierras como debes, podrías no volver a abrir. El alcalde Felifer Macías dejó claro que quienes no se registren en la plataforma podrán perder su licencia, y que desde ya, se abrió el periodo de empadronamiento. Después de dos semanas, arrancan las supervisiones y los inspectores no perdonarán retrasos, ni repeticiones.

La herramienta permitirá a los negocios reportar su cierre en tiempo real, con ubicación activada y al menos tres fotos como prueba. ¿El objetivo? Que los operativos no lleguen “a ciegas”, y que se eviten abusos o simulaciones, como ya se ha detectado en varios casos donde se usaban imágenes duplicadas. La aplicación cuenta con candados digitales para evitar ese tipo de engaños.

Sí, es control. Pero también puede ser oportunidad: orden, transparencia y responsabilidad compartida, sobre todo en una ciudad que busca armonía entre la vida nocturna y el derecho al descanso de las y los ciudadanos. Ojalá que esta app no se vuelva un arma contra los negocios pequeños, sino una vía real para promover cultura cívica, seguridad y legalidad.