
Mientras en buena parte del país la discusión gira en torno al avance de la violencia y la capacidad de respuesta de las instituciones, en Querétaro el gobierno estatal presume una ruta distinta: más personal especializado, más infraestructura y más tecnología para fortalecer la investigación de los delitos.
Durante la toma de protesta de 26 nuevos suboficiales de la Policía de Investigación del Delito (PID), el gobernador Mauricio Kuri anunció una inversión superior a los 35 mdp destinada al fortalecimiento de la Fiscalía General del Estado. El paquete incluye la ampliación de la Unidad de Inteligencia y Análisis, la construcción de un nuevo Banco de Armas, un comedor para el personal operativo y la incorporación de 51 vehículos especializados para labores de investigación.
Los datos presentados por el fiscal Víctor Antonio de Jesús Hernández buscan respaldar la apuesta institucional. De acuerdo con las cifras oficiales, durante los primeros cinco meses de 2026 el homicidio doloso disminuyó más de 25 por ciento respecto al mismo periodo de 2025; el feminicidio cayó 66%; los delitos patrimoniales bajaron 4.3% y los delitos patrimoniales con violencia registraron una reducción de 26.8%. Además, la Fiscalía reportó más de mil 150 intervenciones en domicilios durante este año y un promedio de siete cateos diarios, cifra superior a la del año pasado.
La apuesta es clara: fortalecer la capacidad de investigación para contener la incidencia delictiva. Sin embargo, más allá de las estadísticas y de la inversión en infraestructura, el verdadero reto será que estos resultados puedan sostenerse en el tiempo y traducirse en una percepción de seguridad real para la ciudadanía. Porque la seguridad no se mide únicamente por el número de patrullas, edificios o cateos; se mide por la tranquilidad con la que una familia sale a trabajar, estudia o regresa a casa. Ahí es donde cualquier estrategia se pone realmente a prueba.

