Dos años de gobierno y una cifra que busca marcar la conversación en Corregidora: más de 500 mdp invertidos en 96 obras públicas. El alcalde Chepe Guerrero presentó su balance de resultados y puso sobre la mesa una apuesta clara: que el municipio no solamente tenga buenos números, sino que esos números se traduzcan en beneficios concretos para las familias.

Entre los datos que presumió están 175 mil raciones de alimentos entregadas mediante Cocina Móvil, más de 10 mil familias atendidas con Pirámides Cerca de Ti, y una cobertura de 93% de Movivan, que transporta gratuitamente a cerca de 100 mil personas cada mes. También reportó Transporte Escolar Gratuito para estudiantes de 105 localidades.

En seguridad, destacó 200 cámaras distribuidas en 81 puntos estratégicos, la construcción del C2 de Santa Bárbara y un incremento salarial de 20% para policías.
Pero el balance no se quedó en obra pública. El gobierno municipal reportó la limpieza de 123 kilómetros de drenes, la recolección de 230 toneladas de tiliches y más de 3 mil esterilizaciones mediante el Instituto de Cuidado Animal.

También aseguró contar con finanzas sanas, altos niveles de calidad crediticia, cero observaciones de la Auditoría Superior de la Federación y la mejor evaluación estatal en Presupuesto Basado en Resultados, según la Secretaría de Hacienda.

Y aquí está la parte que vale la pena separar del discurso político: una administración no se mide únicamente por cuánto anuncia, sino por cuánto cambia la vida cotidiana de quienes viven en el municipio. Tener 96 obras, 200 cámaras o 175 mil raciones son datos importantes; la discusión ciudadana debe ir un paso más allá: ¿qué tan visibles son esos resultados en la colonia, en la calle, en el transporte, en la seguridad y en el bolsillo de las familias?

Chepe Guerrero reconoció que existen rezagos, pero aseguró que no piensa detenerse. El mensaje político también quedó claro: defendió su modelo de gobierno y lanzó críticas contra quienes calificó como “demagogos de la humildad”. A dos años de administración, el reto para Corregidora no es solamente mantener los buenos indicadores que presume el alcalde, sino demostrar que esos indicadores efectivamente se convierten en calidad de vida y no solamente en una buena presentación de resultados.