
Por Rosalba D’Elia | NVQ
En un país donde la confianza en las instituciones se construye con hechos más que con discursos, Corregidora cierra su primer año de gobierno con números que hablan por sí mismos. El alcalde Chepe Guerrero presentó su Primer Informe de Resultados bajo el lema “El primer paso marca el rumbo”, y lo cierto es que ese rumbo se refleja en obras, apoyos y programas que ya están cambiando la vida de miles de familias.
Durante estos doce meses, se invirtieron 361 millones de pesos en obra pública social, mejorando calles, espacios comunitarios y zonas rurales. El municipio se mantiene entre los cinco primeros lugares nacionales en calidad de vida, una cifra que no es casualidad: detrás hay programas innovadores como Cocina Móvil, que ha entregado más de 55 mil raciones de comida, y Pirámides Cerca de Ti, que acerca la cultura y el orgullo histórico a la gente.
La seguridad, siempre una demanda ciudadana, recibió 249 millones de pesos en inversión, con más policías, equipamiento, la creación de la Unidad Cinotáctica y la instalación de la primera base de Protección Civil. Al mismo tiempo, se reforzó el 911 y se creó el modelo de las Tres Justicias, beneficiando a más de 122 mil personas. No se trata solo de cifras: cada familia que se siente más tranquila en su colonia es el verdadero rostro de este esfuerzo.
La movilidad y la educación también marcaron diferencia con el Transporte Escolar Gratuito y la ampliación de rutas de Movivan, que hoy garantizan traslados seguros y gratuitos a estudiantes, mujeres, adultos mayores y niños. En becas, más de 9 mil estudiantes recibieron apoyo, consolidando a Corregidora como el municipio con mayor grado de escolaridad y menor índice de analfabetismo en Querétaro.
Chepe Guerrero lo resumió con claridad: “Cada calle pavimentada, cada comida entregada, cada espacio recuperado tiene un mismo origen: la confianza de nuestros ciudadanos. Esa confianza no se hereda ni se improvisa, se gana con hechos”. El mensaje es contundente: el reto no está en celebrar lo logrado, sino en redoblar el paso. La pregunta es si como ciudadanía estamos dispuestos a corresponder esa confianza con participación, exigencia y compromiso para seguir construyendo el mejor Corregidora de la historia.

