La salud mental dejó de ser un tema secundario y en Querétaro los números lo confirman. Durante 2025, las Centrales de Servicios a la Comunidad (Ceseco) de la Universidad Autónoma de Querétaro brindaron nueve mil 224 asesoramientos psicológicos, más de mil atenciones adicionales respecto al año anterior. Solo entre julio y noviembre se otorgaron cuatro mil 225 consultas, reflejo de una demanda creciente y urgente.

El coordinador de Extensión y Vinculación y Servicio Social de la UAQ, Alejandro Morales Herrero, explicó que cada una de las seis sedes atiende diariamente entre 20 y 25 solicitudes de consulta, con un incremento notable en niñas, niños y adolescentes. Las principales causas: problemas de conducta, dificultades escolares y una mayor detección de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, así como del Trastorno del Espectro Autista, gracias a una participación más activa de las escuelas.

Pero el panorama es más amplio y más complejo. En adolescentes aparecen con mayor frecuencia conductas de riesgo como autolesiones, ideas e intentos suicidas, consumo de sustancias y trastornos de ansiedad; mientras que en personas adultas predominan los conflictos de pareja, la violencia y la depresión. A ello se suman contextos de violencia familiar y comunitaria que siguen impactando especialmente a la niñez.

Las Ceseco, ubicadas en distintas zonas del estado, se han convertido en espacios clave para escuchar, orientar y acompañar. En un contexto donde hablar de salud mental sigue siendo difícil, la UAQ mantiene una labor silenciosa pero constante: atender, sin estigmatizar, y ofrecer herramientas reales para enfrentar el sufrimiento emocional que atraviesa a la sociedad queretana.