
El municipio de El Marqués entregó el parque recreativo del fraccionamiento La Pradera, una obra que transformó un espacio deteriorado en un punto de encuentro para más de 19 mil marquesinos. La intervención fue encabezada por el presidente municipal Rodrigo Monsalvo Castelán y respondió a una demanda clara de las familias: contar con infraestructura digna, segura y cercana para convivir, hacer deporte y reconstruir comunidad.
La obra representó una inversión de más de 18.5 millones de pesos y fue diseñada con un enfoque incluyente. El nuevo parque quedó equipado con una cancha de futbol 7 con pasto sintético, 10 juegos infantiles, áreas de descanso, bancas, andadores de concreto, bardado perimetral y una caseta de acceso. Además, se incorporaron criterios ambientales con la siembra de 45 árboles y casi mil metros cuadrados de pasto, apostando por el cuidado del suelo y el entorno.
Más allá del equipamiento, el proyecto corrigió un rezago evidente. En la zona ya existía un parque, pero su deterioro lo había convertido en un espacio poco funcional y poco seguro. La intervención integral devolvió a La Pradera un sitio moderno que ahora puede ser aprovechado por niñas, niños, jóvenes y adultos sin necesidad de trasladarse a otras localidades.
Con esta entrega, el municipio no solo inauguró una obra, sino que activó un espacio clave para el bienestar físico y emocional. El nuevo parque permitirá que dependencias como el Instituto del Deporte y Cultura impartan clases y entrenamientos, fortaleciendo el tejido social desde lo cotidiano. La apuesta es clara: cuando el espacio público se cuida, la comunidad florece. Ahora toca habitarlo, cuidarlo y hacerlo parte de la vida diaria.

