Querétaro volvió a respirar música. Del 2 al 10 de diciembre, la capital recibió la segunda edición del Festival Internacional de Piano “Fortepiano”, un encuentro que buscó no sólo ampliar la oferta cultural del estado, sino posicionar a la ciudad como un referente nacional en la escena musical. Vladimir Curiel, pianista y director del festival, explicó que esta edición llegó más robusta, más diversa y con el firme propósito de acercar la música clásica al público general.

El programa reunió seis recitales en distintas sedes y una colaboración especial con la Orquesta Filarmónica del Estado de Querétaro y el maestro Jorge Federico Osorio. A estos escenarios llegaron pianistas de México, Rusia, Cuba, Estados Unidos y Ecuador, consolidando el intercambio cultural que permite que jóvenes y públicos locales convivan con artistas del más alto nivel.

Además de los conciertos, el festival abrió clases magistrales para estudiantes y jóvenes músicos queretanos. Estas sesiones buscaron impulsar su formación académica, profesionalización y el desarrollo de una carrera más sólida dentro del mundo musical. Una parte fundamental del proyecto fue tender puentes reales con quienes están construyendo su futuro artístico.

Vladimir Curiel recordó que la primera edición del Fortepiano, en 2024, logró llenar todos los recintos y superar las 10 mil personas entre público presencial y virtual. Ahora, con sedes como la Sala Eduardo Loarca Castillo, el Teatro Metropolitano, Plaza de Armas y el auditorio del CEART, el festival reafirmó que Querétaro tiene público, talento y una escena cultural lista para trascender. La programación completa está disponible en las redes de la Secretaría de Cultura y en la página del Instituto Fortepiano.