
El Presidente Municipal, Gaspar Trueba Moncada, dio el arranque de trabajos para rehabilitar la Red de Drenaje Sanitario, que beneficiará a la población de la Comunidad La Esperanza.
En su mensaje, Gaspar Trueba recordó que desde el inicio de su administración tocó puertas para encontrar más recursos y gracias al interés del Gobernador Mauricio Kuri, «vamos a poder dejar una obra de la calidad que se merecen los habitantes de La Esperanza».
«Ya estamos en el último estiron para que ya les quede bien esta obra de más de un kilómetro de drenaje. Entre Municipio y el Estado dejarles la calle principal como se la merecen. Vamos a seguir embelleciendo toda la zona», dijo.
Ante vecinos y autoridades auxiliares de ese lugar, el Alcalde reiteró que en esta administración se están haciendo obras con transparencia y seguirá trabajando con la ciudadanía para hacer este cambio que construye.
El Coordinador del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social para las Entidades (FISE) de SEDESOQ, Roberto Villalvazo Torres, manifestó que esta es la segunda obra más importante del recurso FISE 2025, en la cual se trabajo conjuntamente con el Comité de Obra de ese lugar.
A su vez, el Secretario de Obras Públicas, Estéban Sánchez Aburto, explicó que la obra está proyectada para tener una vida útil de 25 años y contempla 1,363 metros de tubería de PVC sanitario de 18 pulgadas; lo cual cumple con la normativa establecida por la Comisión Estatal de Aguas (CEA).
Los trabajos también incluyen la instalación de 30 pozos de visita.
[23/8, 1:45 p.m.] Rosalba D’Elía: El Batán: ¿proyecto ciudadano o negocio de unos cuantos?
Por Rosalba D’Elia | NVQ
En Querétaro, la discusión sobre el proyecto de El Batán ha dejado de ser un debate técnico para convertirse en una pugna política que exhibe con crudeza las tensiones entre el poder y la representación ciudadana. El diputado Homero Barrera, de Morena, denunció lo que él llamó la presión de la “mafia del poder” para forzar la aprobación de una iniciativa que, asegura, carece de sustento real y no representa beneficios para la población.
El señalamiento no es menor: detrás de la confrontación está la preocupación por la salud, el agua y la seguridad, temas que atraviesan la vida cotidiana de miles de familias queretanas. Barrera insiste en que su voto no se vende ni se condiciona; se debe al pueblo y no a los intereses privados que buscan imponer proyectos bajo la sombra del descrédito político.
El legislador también salió al paso de ataques personales en su contra, aclarando vínculos familiares que fueron usados para alimentar notas dolosas. Lo cierto es que, más allá de la guerra sucia, lo que está en juego es un modelo de desarrollo: ¿Querétaro decide con transparencia y en favor de la ciudadanía o cede a la presión de quienes pretenden dirigir el destino del estado como si fuera suyo?
En tiempos donde la desconfianza hacia la política es creciente, la exigencia social es clara: mayor participación y transparencia en las decisiones legislativas. Si algo queda en evidencia con este episodio es que la ciudadanía no está dispuesta a ser espectadora pasiva de acuerdos en lo oscuro. El llamado, entonces, es a mirar de frente el interés común y no permitir que los proyectos públicos se definan entre presiones y favores de unos cuantos.

