
En un país donde la desigualdad sigue marcando la agenda, Querétaro busca construir un modelo de desarrollo que pone al ciudadano al centro. El gobernador Mauricio Kuri presentó los avances en materia de seguridad social, destacando una reducción sostenida en los índices de pobreza y pobreza extrema, resultado —dijo— de una política pública con rostro humano, que entiende la prosperidad no como un privilegio, sino como un derecho compartido.
Durante su mensaje, el mandatario queretano subrayó que más de 150 mil personas han sido beneficiadas con programas sociales que no se quedan en la estadística, sino que transforman realidades. Y es que, mientras la pobreza extrema nacional ronda el 5.3%, en Querétaro se ha logrado reducir al 1.1%. “Apoyar a las familias para que vivan mejor, más tranquilas y en paz, ha sido siempre el objetivo”, insistió.
El ejercicio de rendición de cuentas fue también una radiografía del modelo queretano: gobernabilidad con legalidad, certeza jurídica, empleo digno, salud accesible y cuidado ambiental como pilares. Desde la regularización de predios hasta la creación de programas estatales de empleo y la inversión en infraestructura médica, los funcionarios detallaron acciones que, en conjunto, buscan garantizar que la seguridad social llegue “de forma oportuna, suficiente y accesible” a todas y todos.
Porque cuando la política social se entiende como inversión en bienestar —y no como dádiva— se fortalece la productividad, la paz social y la confianza entre ciudadanía y gobierno. Y eso, en tiempos de polarización, ya es un logro que vale la pena mirar con atención.

