En días donde a veces cuesta respirar entre tantas obligaciones, noticias y pendientes, la risa vuelve a ocupar su lugar: el de medicina colectiva. La Secretaría de Cultura del Estado anunció la celebración del Día Nacional del Payaso, un homenaje que va más allá del maquillaje y la nariz roja. Es un reconocimiento a quienes sostienen comunidades enteras con humor, sensibilidad y presencia.

La titular de la dependencia, Ana Paola López Birlain, lo dijo sin adornos: los payasos no solo entretienen, acompañan. Son ese puente inesperado entre el estrés y el alivio, entre la rutina y la esperanza. Su labor —muchas veces invisible— transforma espacios públicos, escuelas, circos y plazas en refugios emocionales donde la imaginación se vuelve el lenguaje principal. En tiempos tensos, su aporte no es menor: construyen paz donde otros solo ven espectáculo.

La celebración, bajo el lema “La risa es el idioma universal de la humanidad”, honrará a generaciones de artistas que han llevado risas, reflexión y juego a cada rincón del país. El programa inicia a las 15:00 horas con una misa en el Santuario de la Cruz, seguida de una foto conmemorativa y un desfile que partirá de Plaza Fundadores al Jardín Guerrero. Más tarde, a las 18:00 horas, el Teatro de la Ciudad abrirá sus puertas para un foro artístico gratuito con talento local y de estados como Jalisco, Colima y Ciudad de México.

Para los artistas presentes —Yorshy Brou, Hormiguín y Pirilingo— la jornada no es solo una fiesta, sino una forma de recordarle a Querétaro que la risa también construye ciudadanía. Que la cultura no siempre se mide en metros cuadrados o presupuesto, sino en la capacidad de tocar vidas.