
Por Rosalba D’Elia | NVQ
Querétaro está en un momento clave: generar empleo digno y tener transporte eficiente no son lujos, son condiciones mínimas para sostener la calidad de vida de una población que crece sin pausa. En la comparecencia ante la LXI Legislatura, dos áreas neurálgicas dieron cuentas claras: la Secretaría del Trabajo y la Agencia de Movilidad Estatal.
Liliana San Martín Castillo expuso que más de 47 mil personas han sido vinculadas a un empleo formal, y que 12 mil accedieron al seguro de desempleo con apoyo directo para reincorporarse al mercado laboral. El programa de Mujeres Operadoras de Transporte es otro dato que marca un antes y un después: en un estado donde hace poco solo había una mujer con licencia tipo C, hoy son 709 las que ya cuentan con capacitación y certificación. Además, 953 mujeres recibieron equipamiento de hasta 50 mil pesos para emprender sus propios negocios. Esto no es un discurso: son herramientas reales que cambian la vida cotidiana.
Por su parte, Gerardo Cuanalo Santos detalló que en movilidad, Querétaro duplicó usuarios en Qrobús: de 6.1 a 13.1 millones en apenas tres años. El sistema es ya referente nacional por permitir pago con tarjeta bancaria en todas sus rutas y por consolidar un esquema de bonos semanales, quincenales y mensuales que abarata el costo para los usuarios frecuentes. A esto se suma el trasbordo gratuito, cobertura nocturna y una flota que creció en 119% de unidades.
El fondo es claro: empleo y transporte no son cifras, son la base de una vida con dignidad. Cuando una mujer logra trabajar porque su hijo tiene acceso a una ludoteca, cuando un joven puede estudiar porque hay ruta nocturna, cuando un obrero no gasta todo su salario en moverse a su empleo… ahí se mide la justicia social.
Hoy toca exigir que estas políticas no se queden en papel ni en informe. Que los programas sigan creciendo y que la ciudadanía también se involucre: empleo digno y movilidad segura no son concesiones, son derechos.

