Por Rosalba D’Elia | NVQ

No todo pasa en escritorios ni detrás de discursos. Hoy nos fuimos a Pedro Escobedo para mirar de cerca cómo se vive la política cuando se toca tierra.

El día comenzó en San Cirilo, donde la reforestación convirtió a niños, vecinas y vecinos en guardianes del futuro. Cientos de árboles sembrados son hoy raíces de esperanza que nos recuerdan que plantar es creer en el mañana.

Más tarde, en la Unidad Deportiva La Lira, la entrega de calentadores solares mostró lo que significa gobernar con soluciones reales: ahorro, dignidad y confianza para las familias escobedenses.

Y como la política también se construye en comunidad, la jornada cerró en la mesa de Doña Celia, con una charla sencilla, sin poses, que nos recuerda que los liderazgos se miden más en la cercanía que en los reflectores.

Este retrato cercano nos deja claro algo: cuando el servicio público se vive en la calle y con la gente, deja de ser discurso y se vuelve historia compartida.