
En Querétaro ya son 24 mil 235 tarjetas Contigo las que se han entregado en los 18 municipios, de acuerdo con cifras oficiales de la Secretaría de Desarrollo Social. Un número que refleja alcance, pero también obliga a preguntarnos qué tan profundo es el impacto de esta estrategia en la economía de las familias.
El programa ha tenido como eje central a las mujeres: 23 mil 693 beneficiarias forman parte de la Tarjeta Mujeres Contigo, mientras que el resto se reparte entre jóvenes estudiantes (177), hombres en la formalidad (158) y productores del campo (207). El reparto, claramente desigual en número, habla de una prioridad enfocada en ellas, pero también de la deuda que permanece con sectores clave como la juventud o el campo.
La distribución territorial revela concentración: solo en el municipio de Querétaro se entregaron 7 mil 430 tarjetas, seguido de El Marqués con 2 mil 286 y San Juan del Río con 2 mil 284. En contraste, los municipios serranos reciben menos, aunque ahí es donde más falta hace el respaldo. Es en esas regiones donde la desigualdad muerde más fuerte y donde la “tarjeta” podría significar la diferencia entre lo indispensable y lo imposible.
Es cierto: cualquier apoyo directo representa un alivio en un entorno económico incierto. Pero el verdadero desafío sigue siendo que estos programas no se queden en medidas paliativas ni en la foto del momento. La reflexión es clara: ¿queremos un Querétaro que sobreviva con apoyos temporales o uno que construya oportunidades duraderas?
Por Rosalba D’Elia | NVQ

