
El transporte eléctrico gratuito para el Centro Histórico finalmente tiene fecha: 11 de septiembre. Felifer Macías presentó este miércoles el Eqrobus, que arrancará con dos rutas y 10 unidades para recorrer el primer cuadro de la ciudad. La propuesta busca facilitar los traslados de habitantes, comerciantes y visitantes con vehículos eléctricos, GPS, cámaras y capacidad para 13 pasajeros.
Pero hay un pequeño detalle en la historia: el proyecto fue anunciado el 18 de marzo con una fecha mucho más ambiciosa. El propio Municipio informó entonces que comenzaría a operar antes de junio, inicialmente con ocho unidades municipales y cuatro adicionales de la AMEQ. Finalmente, el arranque será el 11 de septiembre: es decir, alrededor de tres meses y medio después del plazo originalmente anunciado. En julio, el secretario de Movilidad explicó que el calendario se había ajustado por requerimientos técnicos de las unidades, entre ellos que tuvieran puertas en ambos costados, además del proceso de licitación.
Y viene el dato que vale la pena poner bajo la lupa: en marzo se habló de una inversión cercana a 30 millones de pesos para el proyecto completo. En la presentación actual se informó que cada unidad de la primera etapa representó alrededor de 750 mil pesos, es decir, unos 7.5 millones de pesos por las 10 unidades, mientras que mantenimiento y carga tendrán un costo anual estimado de 1.7 millones de pesos. El propio alcalde había aclarado en marzo que los 30 millones no correspondían exclusivamente a comprar los vehículos, sino que incluían operación, mantenimiento, personal y otros componentes del sistema.
La promesa ahora es que funcionará con una frecuencia de 10 minutos, será gratuito durante septiembre y, a partir de octubre, se requerirá la tarjeta Qrobus aunque el viaje seguirá sin costo. La tercera ruta, CH3, está prevista para noviembre con cuatro autobuses de mayor capacidad.
Y aquí está la verdadera prueba: que no se quede en una foto bonita de presentación. Porque un transporte gratuito no se mide por ser eléctrico ni por cuánto se anuncia: se mide por cuántas personas realmente mueve, qué tan puntual es, qué tan bien conecta con Qrobus y cuánto le cuesta al erario por pasajero. Ahí estará la cuenta que realmente importa.

