Noviembre vuelve a poner la violencia contra las mujeres en la conversación pública, pero las cifras muestran que el problema no se resuelve con una conmemoración. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 75.2% de las mujeres de 15 años y más en Querétaro había experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida. Y hay otro dato todavía más preocupante: 49.8% reportó haber vivido violencia durante los 12 meses previos a la encuesta. En ese indicador, Querétaro ocupó el primer lugar nacional, por encima del promedio del país, que fue de 42.8%. (INEGI)

En ese contexto, ADAX Digitales anunció una agenda de actividades por el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Habrá talleres de autodefensa, orientación jurídica, educación menstrual, conferencias sobre violencia digital y campañas de prevención en Querétaro, Tequisquiapan, Huimilpan, Pinal de Amoles, Jalpan de Serra y Landa de Matamoros. También convocó, junto con WerWomen On Fire, a una concentración el 22 de noviembre en el Jardín de la Corregidora, en la capital queretana.

La agenda tiene un elemento importante: no concentra las actividades únicamente en la zona metropolitana. Lleva herramientas y espacios de información a municipios de la Sierra Gorda y otras regiones donde también se necesitan redes de apoyo y acceso a orientación. Además, combina la protesta pública con acciones prácticas: conocer derechos, identificar conductas delictivas, saber cómo denunciar y aprender técnicas básicas de defensa personal. Son herramientas útiles, aunque ninguna debería sustituir la obligación de las autoridades de prevenir, investigar y sancionar la violencia.

Y aquí está el punto que no debe perderse entre las marchas, los talleres y los mensajes del 25N: la responsabilidad no puede recaer solamente en las mujeres ni en las organizaciones civiles. La prevención requiere instituciones que respondan, servicios accesibles, atención a víctimas y resultados medibles. Si casi ocho de cada diez mujeres queretanas han vivido alguna forma de violencia a lo largo de su vida, la pregunta no es cuántas actividades se realizarán en noviembre, sino qué cambiará después de noviembre para que las mujeres puedan vivir, estudiar, trabajar, transitar y relacionarse sin miedo.