
El predio público ubicado en la esquina de Calle Zafiro, entre Vicente Villasana e Ignacio Ramírez, en la colonia El Porvenir, fue definido formalmente a finales de 2025 como área verde comunitaria. No fue una decisión improvisada: derivó de un diálogo ciudadano con el Municipio de Querétaro, donde vecinos y autoridades acordaron que ese espacio tendría un destino claro: uso comunitario, no político.
Hoy, ese acuerdo está siendo vulnerado. El terreno fue utilizado para un evento partidista del PAN Querétaro. La pregunta no es menor: ¿cómo un espacio bajo resguardo de la Secretaría de Administración —según lo afirmó públicamente el subsecretario Juan Carlos Arreguín durante aquel diálogo— termina sirviendo como escenario político?
En ese mismo encuentro ciudadano se aseguró que nadie podía disponer del predio mientras estuviera bajo resguardo oficial. Si existe un acuerdo formal, ¿quién autorizó el uso distinto al establecido? ¿Qué peso tienen los compromisos firmados frente a los hechos consumados?
Durante el evento estuvo presente el regidor Manuel Pozo, quien pidió a los asistentes hablar bien del partido y de sus gobiernos. En un espacio público definido como área verde comunitaria, ¿eso no constituye proselitismo? Más allá de filias y fobias, aquí lo relevante es el precedente: si un acuerdo ciudadano puede revertirse en la práctica, entonces el mensaje es claro y preocupante. La legalidad no puede depender del color del evento.
La exigencia es puntual: vigilancia institucional, investigación transparente y respeto al destino acordado del predio. Porque si los espacios públicos dejan de ser públicos, lo que se erosiona no es un terreno… es la confianza.

