
Querétaro atraviesa un momento crucial para el futuro de su sistema judicial. Y aunque la palabra “reforma” suena bien en los discursos, la realidad es que los ciudadanos necesitan más que buenas intenciones: requieren garantías, participación, claridad y justicia con rostro humano. Así lo dejó claro la diputada Claudia Díaz Gayou al exhibir una serie de omisiones graves en el proyecto de dictamen que busca reestructurar el Poder Judicial en el estado.
Durante la sesión de las Comisiones Unidas de Administración y Procuración de Justicia y de Puntos Constitucionales, la legisladora no se guardó nada. Señaló que el dictamen fue entregado a las 10:36 de la noche del día anterior, y lo que contiene –o más bien, lo que no contiene– compromete la legitimidad del nuevo modelo judicial. Y eso, en una democracia, no se puede pasar por alto.
La diputada enlistó una docena de omisiones que trastocan el espíritu de una verdadera transformación. Desde el retiro de la paridad de género en las magistraturas, hasta la eliminación de mecanismos ciudadanos para denunciar irregularidades, pasando por la supresión de plazos judiciales, reglas claras para las campañas internas y la exclusión de las propuestas del propio Poder Judicial. En resumen, se eliminan pilares clave que garantizarían una justicia más eficiente, cercana y legítima.
Más allá de lo técnico, el fondo es claro: sin reglas claras, sin participación ciudadana y sin perspectiva social, cualquier intento de reforma se convierte en simulacro. Si se aprueba como está, lejos de fortalecer el Poder Judicial, podría derivar en una ola de amparos, impugnaciones y una mayor desconfianza ciudadana. Claudia Díaz Gayou fue enfática: no se puede construir un nuevo modelo sin escuchar a quienes administran justicia ni a quienes la necesitan. Porque en justicia, como en la vida, no basta con cambiar por cambiar: se trata de transformar para mejorar.
¿Queremos un Poder Judicial autónomo, transparente y comprometido con los ciudadanos? Entonces no se vale legislar al vapor ni ocultar propuestas que suman. Lo justo, es hacerlo bien.

