
Luego de al menos siete administraciones sin respuesta, el presidente municipal de Pedro Escobedo, Beto Nava, dio el banderazo de arranque al asfaltado de los dos kilómetros que conectan a la comunidad de La Purísima con la carretera 400, una vialidad considerada estratégica para la movilidad de la zona más apartada del municipio.
La demanda fue planteada durante años por habitantes que vieron pasar gobiernos sin que el proyecto avanzara. En el arranque de obra, autoridades municipales y vecinos coincidieron en que la intervención responde a una solicitud histórica que impactará directamente en traslados más seguros, reducción de tiempos y mejores condiciones para actividades productivas y escolares.
El alcalde reconoció que aún existen pendientes en distintas comunidades, pero aseguró que continuarán los mejoramientos de caminos y acciones orientadas a fortalecer la conectividad y la calidad de vida en el municipio. El reto, ahora, será que la obra concluya en tiempo y forma y que el compromiso de desarrollo equilibrado no se quede solo en el discurso.

