
La Agencia de Movilidad del Estado de Querétaro tuvo que salir públicamente a desmentir una versión que comenzó a circular entre usuarios del transporte público: no habrá aumento en la tarifa de Qrobus ni en el servicio suburbano, incluido San Juan del Río. El mensaje no es menor. Cuando una autoridad debe aclarar que no habrá incrementos, también deja ver el nivel de incertidumbre que existe entre miles de personas que dependen diariamente del transporte público.
La AMEQ aseguró que no está contemplado ningún ajuste tarifario en los próximos días y pidió a la ciudadanía no caer en desinformación. También advirtió que cualquier unidad que cobre una tarifa distinta a la autorizada podrá ser sancionada con multas, enviada al corralón o incluso perder la concesión. Es decir, el mensaje fue directo tanto para usuarios como para concesionarios.
En medio de una discusión permanente sobre movilidad, frecuencias, tiempos de espera y calidad del servicio, la agencia aprovechó para promover la Tarifa Unidos, programa mediante el cual estudiantes, adultos mayores, personas con discapacidad permanente y personal de servicio comunitario pagan únicamente dos pesos por viaje.
El anuncio abre una conversación más amplia. Si el transporte público es uno de los temas que más impacta la vida cotidiana de los queretanos, la discusión no debería centrarse únicamente en cuánto cuesta el pasaje, sino en si el servicio realmente está respondiendo a las necesidades de una ciudad que sigue creciendo aceleradamente.

