La glosa del Quinto Informe de Gobierno de Querétaro concluyó tras tres días de comparecencias de 18 funcionarios ante el Congreso local. El formato contempló bloques de preguntas y réplicas, con alrededor de 20 minutos adicionales para cuestionamientos respecto al ejercicio anterior.

Sin embargo, durante el ejercicio surgieron cuestionamientos sobre la suficiencia del tiempo para profundizar en algunos temas. La bancada de Morena, por ejemplo, reconoció antes de las comparecencias que el formato no permitiría desahogar todas las dudas sobre el ejercicio de recursos públicos.

La discusión abre una pregunta de fondo: ¿qué debe ser una glosa?

Además de reconocer avances del gobierno, los diputados tienen la responsabilidad de revisar resultados, contrastarlos con el presupuesto ejercido y exigir explicaciones sobre el uso de recursos públicos.

Porque una cosa es reconocer cuando existen resultados y otra convertir la rendición de cuentas en un acto protocolario.

La ciudadanía no necesita aplausos entre políticos. Necesita respuestas.