
Unas 120 personas servidoras públicas participaron en un taller organizado por la Secretaría de las Mujeres y la Secretaría de Finanzas de Querétaro para incorporar la perspectiva de género en la planeación y en el ejercicio del presupuesto público. La propuesta va más allá de una capacitación: busca que este enfoque esté presente desde el diagnóstico de un problema hasta la asignación de recursos, los indicadores y la evaluación de resultados.
La secretaria de las Mujeres, Sonia Rocha planteó que la perspectiva de género no puede quedarse en un concepto o en una buena intención. La pregunta práctica es cómo y para quién se están utilizando los recursos públicos. Para ello, las dependencias deberán contar con herramientas que permitan identificar brechas entre mujeres y hombres y traducir esas diferencias en políticas públicas, programas e indicadores.
El taller también abordó estereotipos y roles de género, lenguaje incluyente, construcción y revisión de indicadores y la incorporación de este enfoque al Presupuesto basado en Resultados y al Sistema de Evaluación del Desempeño. La intención es que no sea una tarea exclusiva de la Secretaría de las Mujeres, sino una directriz transversal para las distintas dependencias estatales.
Y aquí está la parte que merece seguimiento ciudadano: si la perspectiva de género realmente será una directriz presupuestal, tendrá que poder verse en los programas, en las cifras y, sobre todo, en los resultados. No basta con capacitar a funcionarios; habrá que saber cuánto dinero se destina, a qué problemas concretos, qué brechas pretende cerrar y cómo se comprobará si los recursos realmente están cambiando esas condiciones.

