Hay algo que no cuadra —o que, por lo menos, necesita una explicación pública— en la segunda convocatoria de QroTaxi 2026.

La Agencia de Movilidad anunció 711 nuevas concesiones y dijo que el registro estaría abierto del 17 de agosto al 30 de octubre. La distribución tampoco era menor: 412 para la Zona Metropolitana, 120 para Pedro Escobedo, 64 para San Juan del Río y el resto para otros municipios. Además, el programa ofrecía condiciones atractivas para quien quiera incorporarse: Nissan V-Drive 2026, cero enganche, financiamiento de hasta 60 meses, refrendo 2026 condonado y seguro preferencial.

Pero aquí aparece el punto que cambia la conversación. Si durante las primeras horas del arranque del registro el sistema comenzó a mostrar que ya no había concesiones urbanas disponibles para el municipio correspondiente, la pregunta no es si hubo mucha demanda. Eso es perfectamente posible. La pregunta es otra: ¿cómo se agotaron y cómo puede comprobarse que la asignación fue pareja, transparente y conforme a las reglas? Una convocatoria que permanece formalmente abierta hasta octubre, pero cuyas plazas pueden agotarse prácticamente al arrancar, necesita explicar con absoluta claridad cómo ocurrió entre el primer clic y elúltimo folio.

Y hay un antecedente que vuelve todavía más importante esa explicación. En mayo, AMEQ tuvo que salir a desmentir versiones sobre un supuesto beneficio a docentes en la asignación de concesiones y aseguró que el programa estaba abierto a toda la población y que los beneficiarios eran publicados oficialmente. Por eso ahora la ciudadanía no debería conformarse con un “se agotaron”. Necesita saber cuántas personas intentaron registrarse, a qué hora comenzó y terminó la disponibilidad, cuántos folios fueron emitidos, bajo qué criterio se asignaron y cuándo se conocerán los beneficiarios.

Porque la transparencia no consiste solamente en abrir una plataforma. Consiste en poder reconstruir lo que pasó dentro de ella. Y si fueron cientos o miles de personas intentando obtener una concesión, con mayor razón debe existir una huella verificable del proceso.

La reflexión es sencilla: si el objetivo de QroTaxi es mejorar la movilidad y ampliar oportunidades para quienes quieren trabajar como taxistas, la confianza también forma parte del servicio público. Y esa confianza no se construye diciendo que hubo alta participación; se construye demostrando, con datos, cómo se repartieron las oportunidades.