
La temporada de lluvias ya está aquí y las autoridades saben que los problemas no empiezan cuando cae el agua, sino cuando no se hicieron los trabajos preventivos a tiempo. Por eso, funcionarios estatales, municipales y federales realizaron un recorrido de supervisión en algunos de los puntos históricamente más sensibles de San Juan del Río y Tequisquiapan.
La revisión incluyó la Derivadora Lomo de Toro, los brazos de conducción del Río San Juan y la colonia La Rueda, zonas que en años anteriores han generado preocupación por riesgos de inundación. También se inspeccionó la Presa Centenario en Tequisquiapan para verificar su operación, capacidad de almacenamiento y condiciones de infraestructura.
Más allá del protocolo, estas visitas tienen una utilidad concreta para la ciudadanía: detectar obstrucciones, evaluar riesgos y coordinar acciones antes de que una emergencia obligue a reaccionar. La diferencia entre una contingencia controlada y una tragedia suele medirse en horas de prevención.
La reflexión es sencilla: cuando hablamos de Protección Civil no hablamos únicamente de lluvias o presas. Hablamos de proteger viviendas, negocios, patrimonio y vidas. La pregunta es si los tres niveles de gobierno mantendrán la misma coordinación cuando lleguen las lluvias más intensas de la temporada.

