San Fandila vuelve a estar en la agenda de obra pública de Pedro Escobedo. Durante una jornada de trabajo, el alcalde Beto Nava anunció que en aproximadamente dos semanas comenzará el reencarpetado asfáltico del acceso principal a la comunidad, una vialidad utilizada diariamente por familias y habitantes de la zona. La intervención busca atender dos de los problemas que más pesan en cualquier comunidad: movilidad y seguridad vial.

Pero el anuncio llegó acompañado de dos obras que ya arrancaron. Una contempla la construcción de drenaje sanitario, rehabilitación de la red de agua potable y pavimento de empedrado ahogado en mortero. La segunda incluye rehabilitación de agua potable, pavimento, guarniciones y banquetas en las calles Emiliano Zapata y Alfredo V. Bonfil, con recursos del FISE 2026. Es decir, no se trata únicamente de cambiar calles: también se están metiendo recursos a servicios básicos.

El movimiento tampoco es completamente nuevo. San Fandila ya había recibido obras de pavimentación, banquetas y atención directa del gobierno municipal durante 2025, además de jornadas ciudadanas para llevar servicios y escuchar necesidades en la propia comunidad. Lo que ahora habrá que medir es si esta continuidad logra cerrar pendientes históricos y no sólo producir fotografías de arranque y corte de listón.

Porque una calle nueva ayuda, pero una comunidad mejora de verdad cuando el agua llega, el drenaje funciona y entrar o salir deja de convertirse en un problema. El reto para Beto Nava será que estas obras lleguen completas, se ejecuten bien y resuelvan las necesidades que los vecinos llevan años planteando. En obra pública, el anuncio dura un día; la calidad de la obra debería durar muchos años.